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"la ignorancia de Dios,proviene de la ignorancia de uno mismo".

domingo, 7 de marzo de 2010

La iglesia y la política


La política es el modo te tratar con el poder.Construimos nuestro mundo de acuerdo con los deseos primordiales de nuestros corazones.El poder es la aplicación de la fuerza,con el fin de alcanzar una meta.La política es un modo de repartir este poder.
Es una democracia,esperamos que aquellos a los que el pueblo concede el poder lo ejerzan para actuar la realización de los diversos planes o proyectos que intentarán alcanzar las ambiciones de la sociedad.

La iglesia puede recordar,urgir,exigir y pedir explicaciones a los católicos.Eso es hacer política o intervenir en la política,pero solamente dando principios.Por otro lado,tampoco se podrá hacer doctrina católica a partir de la actuación de un político católico.
Muchas personas confunden la política con una especie de comercio: "Tú me das esto y yo te doy aquello;tú me sonríes y yo te correspondo;tú no me saludas,y yo tampoco;tú no me das señal alguna de nada,y yo ni me muevo".Toma y daca, do ut des. (Si queréis triunfar, sed generosos antes. Dad y se os dará).

En la política la frustración es inevitable,y quien pretenda verse plenamente satisfecho se sentirá perpetuamente decepcionado.Incluso arruinará aquello que tiene,por despecho de lo que tiene.No hay más destructor que la exigencia de una satisfacción plena.A fuerza de quererlo todo,no se tiene nada.
No hace falta preguntar a nadie si creen en la política de una forma tan pasiva y rutinaria que es exactamente igual que si no creyeran,porque,de hecho,no sirve para cambiar la vida en lo más mínimo.,pero en lo religioso si cambia la vida,no conoceremos más que aquel Jesús en que nos hayamos convertido.

Angelus Silesius decía:

Ni la verdad ni unidad,ni lo que llamamos "divinidad",
ni sabiduría ni razón,ni amor,voluntad o bondad,
ni cosa ni no-cosa,ni esencia ni sentimiento.
Es lo que ni yo ni tú ni criatura alguna
aprenderemos jamás si no es convertiéndonos en lo que él es.>