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"la ignorancia de Dios,proviene de la ignorancia de uno mismo".

jueves, 17 de abril de 2008

Como se escapa el tiempo (Tempus fugit)

Lo mismo puede decirse que el tiempo es todo o que el tiempo es nada.Es nada porque pasa fugaz y muere apenas nacido.Es todo porque es la moneda con la cual canjeamos la eternidad;según este criterio nunca se pondrá apreciar suficientemente aquí en la tierra.solo los bienaventurados y los condenados lo juzgan debidamente.Supuesto esto,podemos decir que el tiempo es vida y a la vez que es cualquiera de los valores de la misma.El tiempo es oro,por que su adquisición cuesta esfuerzo y en cada minuto se puede ganar dinero.pero sobre todo el tiempo es sabiduría,porque en cada minuto se puede aprender algo para ilustrar la mente y fortalecer la voluntad.

El tiempo es gloria y eternidad,es gloria de Dios,porque en él podemos darle libremente la gloria que espera de un ser racional.Pero también porque con él podemos ir aumentando nuestra felicidad eterna progresivamente.Con un minuto de arrepentimiento se puede ganar el cielo;pero también cada minuto que pasa puede convertirse en un grado más de felicidad eterna.

Por ello podemos decir que el tiempo vale lo que vale la eternidad.Porque con él se adquiere esta.y hay que tener un tiempo lleno y no vacío.
Cuando el señor nos pida cuentas,solo hay un verdadero capítulo de responsabilidades: la manera como hemos aprovechado el tiempo que se nos concedió.Desgraciadamente,la mayoría de las personas no percibe bien la grave responsabilidad que ello supone; y lo malgasta a manos llenas.En vez de construir algo cada día,se lo emplea en sueños vanos;sin advertir que al cribarse nuestra vida solo quedará lo que se haya hecho de provecho.Pero el tiempo se pierde;y se pierde de muy diversas maneras,pero desconozco frecuentemente el valor del tiempo,un valor deconocido.Tiempo y actividad es un binomio cristiano inseparable.
Más todavía, el aprovechar el tiempo las veinticuatro horas del día es lo más
propio del cristiano. Porque ese refrán tan certero —el tiempo es oro—, en
cristiano se traduce de otra manera, y decimos: el tiempo es
eternidad.



“Sed fugit interea, fugit irreparabile tempus, singula dum capti cincumvectamur amore.”

Traducción: “Pero entre tanto huye, huye irreparable el tiempo, mientras nosotros, atrapados por el amor, damos vueltas una y otra vez a las mismas cosas de una en una.”
[Virgilio, Geórgicas (3: 284)]