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"la ignorancia de Dios,proviene de la ignorancia de uno mismo".

miércoles, 2 de enero de 2008

Jornada mundial de la paz.Por sacerdote Rafael J.Perez

Palabras para la vida es el programa más antiguo de CANAL SUR RADIO. Dirigido y presentado por el sacerdote Rafael J. Pérez Pallarés,que también tiene su blog en "periodico digitalblogs.periodistadigital.com/diariodeuncura.php" le doy las grácias por aceptar la invitación de mi blog ,que  pretende rescatar lo mejor de nosotros mismos.

Feliz Año Nuevo y muchas grácias por aceptar mi invitación.

 

"El Papa Benedicto XVI con motivo de la jornada de la paz ha escrito un mensaje titulado “Familia humana, comunidad de paz”. A él pueden tener acceso completo a través del blog de nuestro programa. Este mensaje habla de muchas cosas relacionadas con la paz, de entrada de la desmilitarización y desarme. Y también aborda lo importante que es la familia como lugar, donde se aprende de manera privilegiada a valorar la paz. Como les cuento, en el mensaje que el Papa dirige a toda la comunidad internacional dice cosas que considero importante reflexionar. De entrada recuerda que la familia natural, en cuanto unión íntima de vida y amor, fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, es el lugar primario de humanización de la persona y de la sociedad, la cuna de la vida y del amor. Señala que la familia es la primera e insustituible educadora de la paz y que, por tanto, no ha de sorprender, que se considere particularmente intolerable la violencia cometida dentro de la familia. Por eso, cuando se afirma que la familia es la célula primera y vital de la sociedad, se dice algo esencial.


Y escuchen que cosa más preciosa dice el Papa: “la comunidad humana no puede prescindir del servicio que presta la familia. El ser humano en formación, ¿dónde podría aprender a gustar mejor el sabor genuino de la paz sino en el nido que le prepara la naturaleza? El lenguaje familiar es un lenguaje de paz, la sociedad no puede perder la referencia a esa gramática que todo niño aprende de los gestos y miradas de mamá y papá, antes incluso que de sus palabras. Por eso Benedicto XVI denuncia que quien obstaculiza la institución familiar, aunque sea inconscientemente, hace que la paz de toda la comunidad, nacional e internacional, sea frágil, porque debilita lo que, de hecho, es la principal agencia de paz.


Y en este punto se para especialmente porque señala que: “todo lo que contribuye a debilitar la familia fundada en el matrimonio de un hombre y una mujer, lo que directa o indirectamente dificulta su disponibilidad para la acogida responsable de una nueva vida, lo que se opone a su derecho de ser la primera responsable de la educación de los hijos, es un impedimento objetivo para el camino de la paz. La familia tiene necesidad de una casa, del trabajo y del debido reconocimiento de la actividad doméstica de los padres; de escuela para los hijos, de asistencia sanitaria básica para todos. Cuando la sociedad y la política no se esfuerzan en ayudar a la familia en estos campos, se privan de un recurso esencial para el servicio de la paz.”


En fin, una carta preciosa, también dura y elegante que hace un diagnóstico social, con el que se podrá o no estar de acuerdo, pero que desde el respeto más exquisito a otras maneras de pensar se pone encima de la mesa para la reflexión.